domingo, 13 de julho de 2008

Una importante disputa se desató en el Poder Judicial de Brasil en torno a una investigación sobre corrupción...


Brasil: escándalo en el Poder Judicial
Garry Duffy BBC, SP
Una importante disputa se desató en el Poder Judicial de Brasil en torno a una investigación sobre corrupción en la que un empresario ha sido arrestado y puesto en libertad dos veces en 48 horas.
En cada oportunidad, el presidente del Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF), Gilmar Mendes, ha ordenado la puesta en libertad del empresario Daniel Dantas.
Al menos 130 miembros del Poder Judicial firmaron una carta en respaldo al juez que ordenó los dos arrestos y quien ahora se encuentra bajo investigación.
El presidente del STF indicó que no habían suficientes evidencias para llevar a cabo las detenciones.
La decisión de Mendes también fue criticada por la asociación de altos funcionarios de la Policía Federal y por decenas de fiscales.


Acusaciones
Dantas fue arrestado a principios de la semana junto a otras personas como parte de una investigación sobre corrupción.
Mendes ordenó la libertad de Dantas luego que los abogados defensores solicitaron un hábeas corpus.
Dantas fue arrestado por segunda vez pocas horas después, en medio de acusaciones de que algunos de sus socios habían intentado ofrecer sobornos para interferir con la continuación de la operación policial.
Sin embargo, durante las 24 horas siguientes, Mendez sentenció nuevamente que Dantas debía salir en libertad.
El empresario salió a bordo de un vehículo de la estación de policía donde se encontraba detenido.
Mendes indicó en su sentencia que creía que no había suficientes motivos para el arresto.
Asimismo, dejó claro que, según él, la decisión de un juez de una corte menor de arrestar por segunda vez a Dantas era una falta de respeto y dijo que las autoridades legales relevantes deberían tener copias del dictamen.
La decisión provocó ira en los círculos legales y al menos 130 jueces han colocado su nombre en un comunicado en respaldo al juez Fausto Martín de Sanctis, quien ordenó ambos arrestos.
La Asociación Federal de Jueces de Brasil informó que el juez de Sanctis no había hecho nada más que ejercer el papel que le asignó la Constitución.
Por otra parte, el despacho del presidente del STF fue revisado en busca de aparatos ocultos para escuchar conversaciones tras acusaciones de que el juez había ordenado a la policía que mantuviera la vigilancia.
Nada fue encontrado y el juez Sanctis ha negado haber realizado tal acusación.
La investigación inicial continúa, pero de las 17 personas arrestadas a principios de la semana sólo una permanece en custodia.
Por ahora, los objetivos de la investigación parecen haberse ensombrecido por la controversia que la que se ha visto involucrado el Poder Judicial.
BBC